En el pleno de mayo J. Moreno se cogió una buena pataleta para desviar la atención y no asumir sus responsabilidades.
La realidad es que en Tres Cantos existen tres escuelas infantiles públicas de titularidad municipal —El Olivo, Cantinela y El Romeral— y una escuela pública de titularidad de la Comunidad de Madrid, Foresta. Esta diferencia es esencial, porque determina qué administración debe asumir el mantenimiento, las reformas y las inversiones necesarias en cada centro.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Tres Cantos lleva más de 25 años evitando asumir con claridad su responsabilidad sobre las escuelas infantiles municipales, mientras la Comunidad de Madrid reconoce en distintos documentos y convenios su titularidad municipal. De hecho, en el BOCM número 93, de 20 de abril de 2004, página 97, se identifica expresamente la titularidad de estas escuelas.
La reacción del alcalde del PP, Jesús Moreno, ha sido una pataleta impropia de un cargo público: en vez de aportar una sola solución, ha optado por la descalificación, la sobreactuación y el anuncio de una ruptura de relaciones con nuestra formación política. Cuando un gobierno local responde con bronca porque no quiere asumir sus obligaciones, lo que está demostrando no es firmeza, sino debilidad política y desprecio por el problema real.
La situación es insostenible. Mientras unas administraciones se remiten a otras, los centros siguen acumulando necesidades de conservación y mejora después de más de 30 años de funcionamiento. No puede mantenerse por más tiempo un limbo administrativo que perjudica a las escuelas, a sus trabajadoras y trabajadores y a las familias de Tres Cantos.
Desde 2018 uno de los partidos de este grupo municipal, Ganemos Tres Cantos, viene reclamando que se aclare definitivamente esta cuestión y que se actúe en consecuencia. No tiene sentido que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid se trasladen mutuamente la responsabilidad sobre centros que participan en un proceso de escolarización pública y reciben financiación de ambas administraciones en función del número de alumnos.
La cuestión de la titularidad es importante porque de ella depende quién debe encargarse del mantenimiento de los edificios, la limpieza y los gastos derivados. Si las escuelas infantiles son municipales, deben tratarse como los colegios públicos de la ciudad; si fueran de la Comunidad de Madrid, deberían gestionarse como los institutos públicos. Lo que no es aceptable es que nadie asuma esas obligaciones de forma efectiva.
Queremos reconocer, además, el trabajo de las cooperativas que gestionan estos centros, que desarrollan una labor ejemplar para garantizar un servicio de calidad a las familias de Tres Cantos. Ese esfuerzo contrasta con la falta de respuesta institucional ante las necesidades estructurales de los edificios y con la precariedad laboral que arrastran sus plantillas.
Por todo ello, exigimos que el Ayuntamiento asuma de una vez la titularidad que le corresponde o, en su caso, que se clarifique de forma definitiva la administración competente, para que se acometan sin más demora las obras y mejoras necesarias en las escuelas infantiles públicas de Tres Cantos.