El incendio registrado anoche en Tres Cantos vuelve a poner de manifiesto una realidad preocupante: la ausencia de una estrategia sólida de prevención frente a este tipo de emergencias por parte del Gobierno municipal.
Desde Por Tres Cantos consideramos que este incidente debe interpretarse como una señal de alerta sobre los riesgos crecientes a los que se enfrenta el municipio, especialmente en un contexto marcado por el cambio climático y el aumento de fenómenos asociados a las altas temperaturas y la sequedad del entorno. Todo ello, además, cuando todavía no ha comenzado oficialmente el verano, una época en la que el riesgo de incendios y otras emergencias se incrementa considerablemente.
Pese a esta situación, el Gobierno del Partido Popular continúa sin adoptar medidas preventivas suficientes. Desde Por Tres Cantos ya presentamos el pasado año una batería de propuestas destinadas a reforzar la seguridad y la capacidad de anticipación del municipio ante este tipo de riesgos, el PP votó en contra.
Entre las medidas planteadas por nuestra formación se encuentran:
- El refuerzo de campañas de concienciación ciudadana.
- Revisiones preventivas en los entornos urbano-forestales.
- La inclusión de Tres Cantos en la ZAR (Zona de Alto Riesgo).
- La mejora de los accesos a los terrenos forestales del municipio.
- El refuerzo de recursos materiales y humanos destinados a la prevención.
- El desarrollo de planes de autoprotección y protocolos específicos frente a riesgos estivales.
Como recuerdan los propios cuerpos de bomberos, “los incendios se apagan en invierno, con la prevención”. Precisamente, los incidentes de menor gravedad deben servir para identificar carencias, corregir deficiencias y actuar antes de que puedan producirse situaciones de mayor magnitud.
Por ello, desde Por Tres Cantos instamos al Gobierno de Jesús Moreno a actuar de manera inmediata y poner en marcha una estrategia real de prevención y preparación ante emergencias.
Tres Cantos necesita anticiparse a los riesgos. La seguridad de nuestros vecinos requiere planificación, inversión y continuidad, no postureo y únicamente respuestas puntuales una vez producido un incidente.